Sala Guaguas

La Sala Guaguas es una exposición dirigida a niños entre 3 y 8 años, para acercarlos a la gran biodiversidad de plantas y animales

que habitan el entorno de Quito. En un espacio de 1.800m2 y con 12 ambientes multisensoriales diferentes, los niños recorrerán la naturaleza original del páramo, humedales y bosques montanos. Se relacionarán con la naturaleza intervenida desde el ámbito de la producción agropecuaria y en actividades interactivas alrededor de la finca y el pueblo.

A través de un centenar de recursos museográficos, los pequeños visitantes explorarán diversos ecosistemas, mientras juegan y descubren la riqueza natural que los alberga. Para el recorrido los niños deben estar acompañados por adultos, quienes les motiven en su aprendizaje.

Sala Mente

Cuando piensas en el funcionamiento de tu cerebro, alguna vez te has preguntado ¿De qué está hecho? ¿Cuál es la diferencia entre el cerebro de los hombres y las mujeres? ¿El cerebro se gasta con el uso? o ¿Qué pasa en la mente cuando dormimos? Quienes visiten esta exposición conocerán la extraordinaria complejidad de la mente humana, responderán a estas preguntas y se cuestionaras los hábitos que han formado en su día a día.

En la sala podrán tocar y experimentar la forma, anatomía y funcionamiento del cerebro a través de ingeniosas actividades que involucran ilusiones visuales, auditivas, olfativas y táctiles. Los contenidos de esta muestra están dirigidos a públicos a partir de siete años. Para resolver los juegos que retan a las habilidades cognitivas y destrezas prácticas del cerebro, los visitantes pondrán en pleno funcionamiento su mente.

Sala Ludión

Ludión es una exposición que muestra la física clásica en cuatro grandes temas: electromagnetismo, mecánica, energía y máquinas simples, presentes en 46 módulos interactivos que facilitan la comprensión de los complejos fenómenos del movimiento. Esta sala propone un encuentro cercano con la física, al experimentar las fuerzas ocultas en un motor de inducción o reconocer cómo conectar circuitos para activar una pista de electrones, descubrir la atracción y repulsión de las cargas eléctricas o, sencillamente, mirar circular contracorriente en un campo magnético interferido.

Jóvenes y adultos disfrutarán de pantallas táctiles, videos experimentales, máquinas interactivas de movimiento, fuerza y energía. El público entenderá lo que es un destino incierto en el péndulo caótico, vivirá un momento crítico al construir un puente o al realizar misiones imposibles con el equilibrio.

Museo de Sitio

Para el 2018, esta sala fusiona lo histórico con lo tecnológico y lo comunitario para convertirse en un escenario vanguardista que rescata el patrimonio cultural inmaterial del barrio Chimbacalle y de la ciudad de Quito. La muestra permite el acceso a nuevos paradigmas de apropiación del museo a través de la tecnología, con un show de luces robóticas y video mapping que forman una sinfonía tecnológica, interacción con códigos QR y realidad aumentada.

Con ayuda de aplicaciones tecnológicas, el visitante podrá interactuar con varios personajes, como La Obrerita, además de conocer datos curiosos sobre los objetos del recorrido, mediante el uso de códigos QR.

Mientras tanto, un show artístico de luces y sonido activado por ciertas máquinas de la muestra, permitirá al visitante disfrutar de una sinfonía tecnológica mientras evoca las huellas del pasado obrero de la fábrica.

Finalmente, uno de los espacios más destacados de esta propuesta es el renovado cuarto de testimonios, lugar donde los visitantes podrán compartir su historia vinculada con “La Industrial”, a través de relatos breves.

La comunidad de vecinos del MIC, “Corredor Chimbacalle”, jugó un valioso rol en la generación de contenidos. Gracias a líderes comunitarios se logró reunir nuevas visiones y enfoques de reflexión sobre los derechos laborales, la discriminación e inequidad entre hombres y mujeres en la remuneración o el sentido de familia.

Sala Quito

Esta sala ofrece al público del MIC una renovada propuesta museal que incluye los proyectos emblemáticos que la Alcaldía del DMQ está llevando a cabo para vivir mejor. El Centro Interactivo Metro de Quito, es uno de estos proyectos, cuyo objetivo es la difusión de la cultura metro.

La propuesta central de Sala Quito es la Maqueta de la ciudad, que constituye una moderna exposición de 571 m2 de superficie y cuenta con sistemas integrados de video, audio e iluminación que permitirán a los visitantes contemplar su ciudad desde una perspectiva diferente.

A través de luces robóticas, pantallas táctiles y proyecciones panorámicas, esta sala propone una experiencia interactiva, en la cual el visitante podrá hacer un recorrido de la evolución histórica de Quito y experimentar cómo sus actividades cotidianas se ven reflejadas en la muestra.

Parque de la Ciencia

Parque de la Ciencia es un espacio al aire libre diseñado para promover el encuentro, la convivencia y la reflexión. Su diseño  responde a miradas interdisciplinarias de la investigación científica sobre el mundo microscópico. Su carácter sensorial invita al visitante a recorrer todos sus espacios intuitivamente. Este lugar de descanso no convencional, estimula la observación del entorno a lo largo de toda su estructura. Las formas y acabados artísticos invitan a caminar, descubrir, escalar, producir sonidos, saltar y hacer equilibrio.

En su diseño los visitantes vivirán la interdisciplinariedad de las ciencias como Física Cuántica, Genómica, Nanociencias, Microbiología e Hipergeometría; dentro de una narrativa basada en el juego y caracterizada por la capacidad de sumergir al usuario en mundos creados por su propia imaginación.

Bosque Nativo

La exposición Bosque Nativo restauró los espacios verdes del MIC con especies nativas que en la actualidad son poco conocidas.

Su objetivo es dar vida a un bosque andino en el museo para motivar a la ciudadanía a conocer y valorar la biodiversidad de Quito desde su importancia cultural, ecológica y de uso.

Bosque Nativo busca desarrollar un espacio de integración a largo plazo entre el Museo y los vecinos del sector, donde participen de la siembra y cuidado de plantas propias de la zona, desarrollen una identidad paisajística en el barrio y revaloricen su entorno, mientras mantienen de manera colectiva el crecimiento de las especies nativas. Para ello, se han sembrado 33 especies de árboles como cedros, toctes, cholanes, yalomanes, coco cumbi, aretes del inca, entre otros.